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Mar del Plata, Buenos Aires -

Eduardo Jaureguiberry
Matrícula provincial 93.007
Médico especialista en clínica médica.
Miembro de la Soc. Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).
Médico en salud pública del Partido de Gral. Pueyrredón.
Médico de cabecera de PAMI.
Delegado de APPAMIA Mar del Plata.


Ese erizo llamado COVID 19


Hoy intentaré explicar de manera sencilla lo que puede ocurrir al entrar en contacto con el denominado COVI 19 (SARS COV 2) o también conocido como coronavirus. Hay muchos coronavirus que no son más que un virus, que por su imagen microscópica semenajan tener una corona de esinas o espigas (SPIKERS), como si fueran erizos.
Eduardo Jaureguiberry


El tema es que en esta versión sus espigas contactan muy bien con una sustancia (PROTEASA) llamada serina y penetran en las células del organismo afectando la enzima convertidora de angiotencina 2, colaborando con la inflamación, retención de líquidaos, entre otras cosas. Pero no sólo hablamos de un único mecanismo como el descripto.


También el propio virus causa toxicidad y desencadena la liberación de unas sustancias llamadas interleukinas, dando una desregulación de la inmunidad en general, causando un daño que se traduce en daños en los tejidos. Uno de ellos es el endotelio vascular, una capa delgada y lisa que cubre nuestros vasos sanguíneos y que al romperse o alterarse hace un flujo sanquíneo que hasta ese momento corría como un perfecto arroyo laminar, pero que al encontrar esos bordes no tan lisos, se hace turbulento.


Como los típicos arroyos de deshielo montañosos con orillas de rocas, ustedes se preguntarán ¿Qué tiene de malo? Lo malo es que esa alteración hace que la sangre forme coágulos o pequeños trombos (COMO PIEDRITAS) que a veces no son tan pequeños. En este contexto pueden llevar a una coagulación intravascular diseminada, una situación semejante, riesgosa, con afección multiorgánica.


Hay que tener en cuenta que todo esto se produce al mismo tiempo, sumado a otra cuestión que es la inflamación de los tejidos y la propia sepsis o infección general viral. Como si todo esto fuese poco, se genera una sobreinfección bacteriana.


Parece sencillo de describir, pero no es tan simple lo que puede producir este erizo llamado COVID en nuestro organismo. Por el momento, hasta tanto surja la vacuna, es necesario frenar esta serie de acontecimientos y trabajar sobre la terapéutica.


Eduardo Jaureguiberry



Ese erizo llamado COVID 19